Las “notas” del vino

publicado en: Curiosidades con Jungui | 0
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Existe una gran afinidad aunque poco conocida entre el vino y la música, es tal, que puede llegar a alterar nuestra percepción de los sabores. Así que vamos a indagar entre estas contagiosas melodías, tragos cargados de emociones y listas de reproducción inesperadas…

L a música, al igual que el vino, tiene un poder fascinante: el de desencadenar sensaciones muy intensas con una sola nota. Hay canciones que calman, otras que abren heridas, las hay que nos hacen viajar en el tiempo e incluso nos hacen acariciar un futuro improbable.

No es de extrañar que ese poder sea tan fuerte como para provocar cambios en la percepción del sabor. En especial si se trata de vino, una bebida profundamente apegada a la tierra y a nuestras emociones que encierra un complejo universo de aromas, gustos, colores…  y sonidos.

Como explica el periodista Carlos Delgado  –fundador de Opus Wine–, “el vino, como la música, tiene una línea horizontal, melódica, que se corresponde con sus aromas, y una línea vertical, armónica, que se manifiesta en la experiencia palatal”. Es decir, revela su melodía a medida que se desliza por nuestro paladar, y la música puede hacer que esa melodía cambie.
Una sorprendente investigación realizada por la Universidad Heriot Watt de Edimburgo demostró que la relación entre vino y música es muy potente, tanto como para alterar nuestro sentido del gusto.

Algunas de las sugerencias que propone este informe en relación a los distintos tipos de vino son las siguientes.

– El mejor acompañamiento de una copa de Cabernet Sauvignon es la música fuerte y poderosa. El estudio sustenta que este tipo de música, hace que percibamos el vino un 60% más fuerte, rico y robusto que cuando no hay música en el ambiente. Algunas de las sugerencias para acompañar a este tipo de vino, son canciones de los grandes del Rock como Jimi Hendrix, The Rolling Stones o The Who.

– Para degustar un Merlot, la mejor opción es recurrir a melodías de Soul y R&Bo incluso música en acústico con acompañamiento de guitarra.

– Para un buen Chardonnay, quedan mejor los ritmos refrescantes y alegres que nos traen algunas canciones con toques Dance o de música Disco.

– Para los que elijan un buen Syrah, lo más recomendable es dejarse llevar por melodías de música clásica y canciones como Nessun Dorma de Puccini, o por bandas sonoras tan potentes como Chariots of Fire de Vangelis.

Cada vez es mayor el número de iniciativas que potencian la evocadora unión de vino y música: catas acompañadas de conciertos (como la Cata con Duende, que armonizará los vinos de Palacio de Bornos con la música de Antonio Carmona y tapas gourmet en el Huerto de Juan Ranas) en espacios muy especiales –bodegas, viñedos, etc.–; festivales que mezclan gastronomía, música y vino (como el Vijazz de Penedés, el Sonorama Ribera, el Son de Viño, el Tío Pepe Festival o el Muwi Rioja Music Fest)… En las llamadas muestras de vino y música, las mejores catas de vino están acompañadas por conciertos de todo tipo, pudiendo disfrutar de muestras de jazz y música clásica o de auténticos conciertos de rock. El maridaje sonoro se ha convertido en una gran apuesta de Enocultura, llegando a convertir una cata de vino en auténticas sesiones de  Musicoterapia.

Hay elaboradores de vino que llevan la música a las bodegas, incluso otros al propio viñedo, porque consideran que ciertas melodías afectan de forma positiva a las uvas, así como a los procesos de fermentación y maduración del vino. ¿Disparate o genialidad?

Extracto de mivino.com y vinoscutanda.com