Las avispas y el vino

publicado en: Curiosidades con Jungui | 0
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Es sabido por todos que las avispas son uno de los mayores enemigos que nos podemos encontrar durante los meses de verano, además de la sed o el calor, pero sin estos pequeños diablos alados que pican sin piedad, el mundo del vino, no sería el mismo.

Son precisamente las avispas, en concreto la avispa común y los avispones, los que custodian y transportan hasta la vid las levaduras que dan lugar a la fermentación del mosto.

 

Según recientes estudios conducidos por investigadores de la Fundación E. March de la Universidad de Florencia, del CNRS (Centro nacional de investigación científica francés) y del Instituto de genética molecular de Montpelier, se ha llegado a la sorprendente conclusión de que la levadura utilizada para fabricar la cerveza, el pan y transformar el mosto en vino, el Saccharomyces cerevisiae, también llamado “hongo de la sacarosa”, va de una planta a otra volando sobre las alas de estas trabajadoras incansables.

Un estudio científico publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the Natural Academy of Sciences of the United States of America sugiere que la biodiversidad de las avispas va mucho más allá de su papel de polinizadoras. También protegen el patrimonio microbiano típico, un factor clave en la calidad y tipicidad de productos como el vino, ya que las levaduras varían de un lugar a otro, por lo que causan diferencias sutiles, pero detectables en el sabor.

De la uva avispera, que se cultiva exclusivamente en la zona de origen controlado Breganze, se obtienen tres vinos: uno fresco y afrutado, el “Avispero”, uno espumoso y por último, con una selección de las mejores uvas ligera y lentamente desecadas se produce el moscatel Torcolato.

El presidente del “Camino del Torcolado y de los vinos de Breganze“, Fausto Maculan, ha comentado así la noticia: “Sabemos por sentido común que un mundo sin abejas es un mundo sin futuro. Hoy, este estudio nos da la certeza de que el mundo de la enología no tendría tampoco futuro sin las avispas, porque estos insectos son los conservadores de las levaduras durante el periodo invernal. Son los responsables de depositar las levaduras sobre la uva en el momento oportuno, mientras vuelan. Esto consiente por una parte que se active la síntesis del alcohol en el mosto, dando lugar al vino, y por otra nos confirma que nuestros vinos son únicos gracias a la diferenciación de las levaduras inoculadas en la uva por las avispas”.